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Aspectos macroeconómicos internacionales por la guerra de EU contra Irán

Aspectos macroeconómicos internacionales por la guerra de EU contra Irán 18 de abril de 2026

Serafín Peralta Martínez

Chihuahua, Chih.

En el día que escribo estas notas, no se vislumbra con claridad un panorama del fin de las hostilidades en contra de Irán, país musulmán que sigue siendo acosado por Estados Unidos e Israel.
Ni el último intento para calmar la guerra de Trump en contra de Irán funcionó, ya que el compás de espera por una semana en la mesa de negociación en Irak, país que actuó como mediador, no llevaron a decisiones definitivas para poner fin a la guerra que amenaza con alargarse por tiempo indefinido, ahora porque el presidente de Estados Unidos ha decidido tomar bajo su control militar el estrecho de Ormuz y no dejar salir, ni entrar buques petroleros iranies.
El Estrecho de Ormuz es una vía fluvial estratégica cuyas aguas territoriales pertenecen a Irán y Omán, teniendo una franja de aguas internacionales, pero ahora, todo está controlado por Estados Unidos, que lejos de resolver este conflicto bélico, Donald Trump profundiza la crisis petrolera al dejar varados a cientos de buques petroleros que comercializan 20 millones diarios de barriles de petróleo y abastecen el 30% del mercado petrolero mundial.
Productos de estas anomalías y medidas coercitivas de Donald Trump, se ha generado un grave desabasto petrolero y de gas a una gran cantidad de países en el mundo.
El bloqueo al estrecho de Ormuz está provocando serios impactos macroeconómicos internacionales, puesto que están dificultando los intercambios comerciales y desabasto de energéticos entre países.
La guerra contra Irán genera incertidumbre y alzas en el precio internacional del petróleo y del gas natural, principalmente por temores de suministro y, en el peor de los casos, por crisis de desabasto, fortaleciendo el surgimiento del fenómeno inflacionario en todos los órdenes de la economía global.
Todos estos impactos macroeconómicos se le debe al presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que junto con Israel han bombardeado a Irán y Líbano, situación que, al prolongarse este conflicto, le han generado un enorme daño a la economía mundial, en particular, a la propia economía de estos dos países incitadores.
En Israel vemos en las noticias que muestran un panorama desolador en plenos días de la Semana Santa, sus calles las recorrió el fantasma de la desolación y la ciudad santa de Jerusalén nadie la visitó. La economía de los que viven del turismo en este país está en quiebra y, va para largo. La Pregunta es: ¿es cuánto tiempo Israel recuperará el costo de miles de millones de dólares tirados en armamento militar por su agresión bélica a Líbano?.
En Estados Unidos, los ciudadanos ya no toleran las locuras de su presidente Trump, puesto que, a pesar de que el conflicto bélico se desarrolla a miles de kilómetros de distancia, el impacto en el alza de precios les pega fuerte y de cerca a los bolsillos del consumidor. El alza en las gasolinas está generando una espiral inflacionaria sin control, ya que el galón de gasolina no para de aumentar, los productos alimenticios y los servicios cada vez se encarecen más. Las estadísticas empiezan a moverse con preocupación, parece que llegó para quedarse el fantasma de la inflación pues la tasa anualizada en el mes de marzo cerró al 3.4%, un punto más que el mes anterior; se empieza a ver una enorme desaceleración del empleo con tasas recientes de crecimiento de la desocupación teniendo mayor presencia el desempleo; pero lo preocupante es el lento crecimiento con que se mueve la economía y no nos extrañaría ver el advenimiento de la estanflación (estancamiento económico, con aumento del paro y de la inflación) en lugar de empujarla a un mayor dinamismo.
Los impactos macroeconómicos son de verdad preocupantes. En un comunicado del 14 de abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señalaba que “el aumento en el precio del petróleo derivado del conflicto bélico en Medio Oriente podría generar restricciones al financiamiento de las economías, porque en un escenario “grave”, los bancos centrales tendrían que subir las tasas de interés” y los gobiernos demandantes de préstamos la pensarían dos ves.
En muchos países se han estado aplicando herramientas sustitutivas en el consumo de gasolinas. En Vietnam por ejemplo imponen medidas como "no conducir los martes". En numerosos países, las empresas implementan el teletrabajo o el “Home office”, como una forma para que una persona empleada ahorre gasolina al no conducir autos.
Las aerolíneas en Estados Unidos, al igual que en muchos países, como United Airlines y otras, están aumentando las tarifas por equipaje facturado entre 10 y 50 dólares. Las aerolíneas buscan como amortiguar el alza de sus combustibles aumentando las tarifas de sus vuelos y acomodando más cargos a los pasajeros.
En México el “hoy no circula” se aplica ahora más que nunca. Corea acaba de pedirle al gobierno de México que le venda petróleo para su suministro a su planta productiva, al igual que Alemania y Japón. China ha sabido provisionarse anticipadamente de combustible, pero tampoco puede aguantar meses sin abastecerse del petróleo y gas de esa región árabe.
En fin, los impactos macroeconómicos los estamos viendo en el día con día, pero ninguna economía en el mundo escapa a la extraordinaria inestabilidad que se están presentando en los precios internacionales del petróleo y, México, también sufre de la inflación y el poco dinamismo en el crecimiento de la economía.
¿Qué nos espera?. El fin el conflicto bélico y de la incertidumbre a nivel global?. No sabemos, con Donald Trump puede pasar todo lo impensable.