Juárez tirasup
El mantel y la sábana, esenciales

El mantel y la sábana, esenciales 27 de abril de 2026

Alfredo Espinosa

Chihuahua, Chih.

1.- Los espacios de la casa, por lo menos los cuatro espacios esenciales, cocina, sala, recámara y patio, están diseñados para la satisfacción de las diversas necesidades y actividades cotidianas, y para disfrutarlos según los placeres que se busquen. Qué no exista de tu casa ningún lugar en donde no hayas comido o hecho el amor.
Casa es el lugar donde vives. Y ser feliz, de eso se trata.
2.- Las personas y los animales se ayuntan y comen, pero la diferencia, dice Octavio Paz, reside en el cómo realizan esas actividades. Entre alimentarse y comer existe una gran diferencia, tanto como entre ayuntarse para fines de la procreación, y el erotismo. El primero es necesidad, expresion de instintos primitivos; el segundo imaginación, emoción vibrante, creatividad.

Casi todas las acciones de la boca al comer serán las mismas que pondrá en marcha en el ejercicio de la sexualidad y el erotismo.
Pese a que el hambre del sexo como la del estómago, pertenecen al reino de los impulsos más rapaces y apremiantes, la comida y el erotismo pueden saborearse largamente.
3.- El amor contribuye a la salud, es un relajante un ansiolítico y un antidepresivo, el sudor de su ejercicio limpia y refresca la piel tan eficiente como un tratamiento de belleza, esfolia y mejora la circulación, te dulcifica la voz, es el mejor somnífero,
Así es que demaquíllate, desmaquínate, desmilitarízate. Recuerda que A la mesa y a la cama, sólo una vez se llama porque quien reparte delicias no ruega. Tú sabes que En esta casa se cena y se coge a las ocho, estés o no estés. Así es que despabílate, desaprende, desarráigate, desordénate con tu sacrosanta amada; acuérdate que, si algún día - Dios no lo quiera - llega su amor platónico y se la echa al plato, el amante se comportará con ella como un depravado, y ella se olvidará de sus dietas y se comerá todo lo que le ofrezcan con un apetito desaforado.
4.-El erotismo es una infracción a las reglas, a los principios, a las devociones; dinamita los múltiples códigos que pretenden regularlo y domesticarlo. Es la vida en libertad, es la vuelta al animal que somos para elevarnos al cielo. Darse permiso de aventurarse en aquello que los horrorizaba, o les parecía obsceno o transgresor. Cada vez que vas más allá encuentras otros placeres. Debajo del horror, de la risa, del asco o del dolor, se agazapan placeres de suprema voluptuosidad, afirmaba George Bataille. Aceptar que el cuerpo es lo único que tenemos para gozar y saber que el cuerpo tiene una, única, zona erógena: todo el cuerpo, y que en tratándose de disfrutes corporales, la exploración de cada micra cuenta. La imaginación se expande en los cuerpos dispuestos a vivir la plena entrega en total libertad.
5.- Hay en esta vida una ecuación que no comprendo: si comemos tres veces al día y hacemos el amor, si nos va bien, dos veces por semana, ¿por qué damos a la alcoba una dimensión legendaria y a la cocina un interés simplemente doméstico?
.Deja que el chocolate manche tus labios, chúpalo y mírale; ofrécele con tu propio dedo el exquisito manjar o pruébalo tú misma de su boca. Es imposible resistirse.
Hace tiempo que los mejores gourmets de todo el mundo empezaron a emplear el chocolate como ingrediente estrella en la cocina. Antes denostado, ahora sus virtudes se alaban: calmante, energizante y antioxidante, es un alimento que proporciona sensación de felicidad inmediata.
Unir este placer al del sexo es, literalmente, explosivo.
Ten en tu cocina o en tu alcoba un buen elixir: los jugos, los vinos, los licores, incluso cuando comienzas a cocinar aquello que vas a saborear en su compañía. Cocinando te cocinas también tú para el otro (a). Extravíate un poco, alocate en la mesa y en el lecho.


Fragmentos del libro: El mantel y la sábana
Comentarios: [email protected]