Intolerancia ¿Electoral?
Sin Retorno

Intolerancia ¿Electoral? 2 de agosto de 2026

Luis Javier Valero Flores

Chihuahua, Chih.

Hay un hecho irrebatible: La intolerancia de la 4T tiene un crecimiento geométrico. Se multiplica por día.

No se trata solamente de lo que propone, acuerda ú ordena la presidenta Claudia Sheinbaum. También es omnipresente en la conversación cotidiana de los integrantes o simpatizantes de los partidos gobernantes en el ámbito federal.

Para éstos los de los partidos de oposición y los ciudadanos críticos del régimen son merecedores de los peores calificativos, entre los cuales el menor es el de ‘conservador’.

Peor aún, impregnados del ánimo mesiánico, los de la 4T repiten sin cambiarle —«ni una coma»— a lo que decía López Obrador y ahora Sheinbaum en las conferencias mañaneras, frases tan equivocadas como la de que en el pasado nadie de la prensa criticaba; que la oposición se quedaba callada en el período ‘neoliberal’, que todo el mundo aceptaba sin chistar lo que los presidentes neoliberales «ordenaban», que nadie hacía el recuento de las ejecuciones, etc.

Pero cuidadoso de su pasado propio y el de de sus amigos de esa  época, López Obrador, casi como si fuera con bisturí, se cuidó de no criticar el pasado ‘liberal’ de México, es decir, el del país gobernado por el PRI atrabiliario, represor y, paradójicamente, responsable de la época de mayor crecimiento económico, hasta ahora ni siquiera empatados por la 4T.

Y el colmo, el de no criticar al gobierno de Peña Nieto.

Han desarrollado a tal grado su intolerancia que para justificar que a Rocha Moya no lo detengan para iniciar su extradición, preguntan a sus interlocutores (en el caso de la presidenta a unos imaginarios), con el tono de que hasta en eso los ‘gringos’ nos maltratan, que los EEUU nunca, dicen, han extraditado a nadie que lo haya solicitado el gobierno mexicano.

El colmo es que tal cosa la repiten ¡Hasta ‘morenos’ de Chihuahua!

Duarte.jpeg

La cara que ponen cuando se les recuerda que el ex gobernador César Duarte es el vivo ejemplo de como deben funcionar las extradiciones:

Duarte tenía una orden de aprehensión en México. Los gobiernos de Chihuahua y de México le solicitaron al de EEUU que lo detuviera inmediatamente.

¡¡Lo detuvieron sin pruebas en la mano!!

-¡Ah, méndigos gringos! ¡Cómo es eso!!

-Calmados.

Duarte fue detenido por la orden de una jueza norteamericana y una vez detenido, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México le envió el expediente, con las pruebas recabadas por las dependencias chihuahuenses. Con base en ellas, una jueza de Florida resolvió que había suficientes evidencias que justificaban la extradición a fin de que fuera juzgado en México.

Rocha.jpeg

¿Y a Rocha Moya y secuaces porque no les aplican el mismo procedimiento?

Está fácil la respuesta: Porque pertenecen a la cúpula gobernante de la 4T.

Marina.jpeg

¿Porqué en la mañanera exculparon sin ninguna duda a la gobernadora de Baja California, Marina Avila, que se había comprometido a entregar información a los EEUU? Por la misma razón.

¿Porqué en la mañanera, una y otra vez, la presidenta repite que contra Ruffo Appel hay «muchas» pruebas que evidencian su culpabilidad: «… (Ruffo) cometió graves delitos por contrabandear combustible, así de sencillo, por cometer un fraude a la hacienda pública y por traer durante años combustible ilegal…»?

¿No sabe la presidenta que afirmar lo anterior viola quien sabe cuantos derechos del acusado?

¿No sabe la presidenta que viola la ley al usar la mañanera para inculpar o exculpar a cualquier mexicano, porque es, precisamente, la presidenta de México? ¿Que ella no es autoridad ‘competente’ para hacerlo?

La presidenta ya sentenció en la mañanera que Ruffo cometió fraude, «por el cual está juzgado (sic)». ¿Porqué comete tantos y tan graves delitos la presidenta en contra del Debido Proceso del ex gobernador?

¡Po’s porque éste no pertenece a la cúpula morenista!

Y como vamos entrando al proceso electoral, de repente, al ‘desgaire’, a Sheinbaum se le ocurrió lanzar los «Lineamientos de los derechos de las audiencias», para, con ellos en la mano, acusar,  ante un organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación, a cualquier medio o periodista crítico ú opositor y si deciden que los violó, sancionarlos.

¡Ah, pero la conferencia mañanera —la que dicen es del ‘pueblo’— no estará bajo esas reglas!

Los de la oposición propusieron que también se le aplicaran esas reglas a la mañanera.

¡N’ombre!

«Pues que no la vean; tienen esa decisión, ver o no ver la ‘mañanera’», dijo Claudia.

Es el súmmum de la intolerancia. Si no me gusta lo que digan en radio y tv los sancionaré y si no me quieren ver, po’s que no me vean.

¿Y eso, porqué no lo pueden hacer todos los ciudadanos?

¿Porqué debe ser el gobierno el que decida qué cosa es verdad o mentira?

Si en el ámbito privado es preocupante tal estado de intolerancia, la preocupación deberá adquirir niveles extremos al revisar el estado de las relaciones en el ámbito público.

Lo que ocurre en Chihuahua es altamente representativo.

A raíz del episodio del narcolaboratorio, la confrontación entre el gobierno federal y el estatal adquirió la máxima intensidad.

¡Agente de la CIA! ¡Traidora a la patria!, estas y otras lindezas le espetaron de Palacio Nacional para abajo a la gobernadora Maru Campos.

Y esta ¿Qué no les dijo y les ha dicho a lo largo de más de dos meses?

Les dijo que habían construido un ‘narcogobierno’ y de mantener un ‘narcopacto’, pero muchas veces.

Tal defensa, a juicio del escribano se justificaba. ¡Cómo no, si la querían aprehender y enjuiciarla bajo el cargo de traición a la patria sin elementos!

Pero ahora, a Maru se le ocurrió, con motivo de la publicación de los «Lineamientos» de la ‘censura’, además de expresar su oposición a ellos, pedirle a la presidenta «la garantía de audiencia».

«Que reciba a la gobernadora de Chihuahua».

¡Po’s horror al crimen!

Morenos.jpeg

¡Le respondió la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel!

¿Qué no debería responderle la secretaria de Gobernación? ¿Acaso que la gobernadora de una entidad, de cualquiera, del partido que sea, por las razones que sean, solicite ver a la presidenta, no es asunto de ella?

¿Y más si esa mandataria, sean ciertos sus dichos o no, argumenta que en varios rubros hay desatención de la federación?

Pues no.

De todos los actores de Morena que criticaron acremente a la gobernadora, Montiel, Cuauhtémoc Estrada (líder de los diputados), Pérez Cuéllar, Andrea Chávez, Mayra Chávez (Delegada del Bienestar), ninguno respondió que tenía razón en algo tan simple como lo es solicitarle una cita a la presidenta.

¿Acaso las madres buscadoras, los padres de los jóvenes de Ayotzinapa, los maestros de la CNTE, los ganaderos de Chihuahua (y de otros estados), etc. no le solicitan audiencia a la presidenta?

¿Es ‘razonable’ que lo hagan?

¿Y porqué, cuando lo solicita una gobernadora de la oposición, públicamente, recibe la reprobación de tan elevados representantes del partido gobernante?

¿En razón de qué?

El colmo lo fue Andrea Chávez, que le exigió mostrar «más respeto y humildad», como si la postura de Maru hubiese sido una falta de respeto o de soberbia.

No está mejor Cruz Pérez Cuéllar: Dijo que «nunca entendió (la gobernadora) que en el pedir está el dar».

¿O sea, cómo? ¿También catalogó de irrespetuosas las frases de la gobernadora?

Malas noticias.

En caso de que cualquiera de ellos ganara, nos podrían regresar a los tiempos de la «presidencia imperial»:

-¿Qué horas son?

-Las que usted diga, señora presidenta.

Peor estuvo la dirigente nacional morenista. Le reclamó a Maru Campos esté solicitando audiencia con Sheinbaum cuando no ha respondido «por el ingreso de la CIA a Chihuahua».

Que le avisen que quien cerró ese capítulo fue la presidenta.

N’ombre, en el afán de confrontarla, Ariadna Montiel recurre a lo que sea. Le dijo que «te fuiste (Maru) una semana a Europa y, como muestra de tu ineficiencia, el día de ayer hubo 10 homicidios en el estado».

¡Híjole! Como si lo que ahora ocurre en Chihuahua fuese tan fácil de resolver. Basta con pedirles a los gobernadores que no salgan del país para que ya no haya homicidios.

Sinaloa.jpeg

Nada más para ilustrar lo que ocurre: Dos años después de la extracción del Mayo han matado en Sinaloa a más de 3 mil 500 personas y han desaparecido a más de 4 mil 100, no obstante que allá están acantonados más de 13 mil efectivos de las fuerzas armadas.

Por puritita casualidad, Doña Ariadna, Chihuahua es vecina de Sinaloa y en los últimos meses lo que sufrimos es una extensión de aquella guerra.

Forense.jpeg

Por otra parte, desilusionan las respuestas del líder parlamentario de Morena, Cuauhtémoc Estrada.

Le reclamó a la gobernadora que solicitara la audiencia presidencial y deploró que hubiese declinado ir al Congreso del Estado; que no hubiese aceptado «comparecer» (así le denominó Estrada, luego que sus compañeros senadores admitieron que no tenían facultades para exigirles a los gobernadores esas comparecencias) al Senado.

Le reclamó, también, que no se presentara ante la FGR. Es el mismo caso, y como buen abogado, Cuauhtémoc lo sabe, los gobernadores solo pueden comparecer a esa instancia si pierden el fuero.

¿Qué pero real puede haber en que un gobernador le solicite a la presidenta que lo reciba?

Ninguno, pero en los tiempos de la intolerancia in crescendo, no se puede.

Si así va a ser el debate electoral, mal la pasaremos.

[email protected]

Twitter: /LJValeroF; Facebook: https://www.facebook.com/ljvalero

https://www.facebook.com/AsertoMultimedia/

Blog: luisjaviervalero.blogspot.com

Columna de Plata de la Asociación de Periodistas de Cd. Juárez:

2008, 2015, 2017, 2022 y 2023

Luis Javier Valero Flores

Director General de Aserto. Columnista de El Diario