Chihuahua, Chih.
En su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó avances y resultados de su administración, pero quedaron fuera de su balance algunas de las crisis de derechos humanos más graves que enfrenta México.
No se habló de la crisis de desapariciones, ni de las violencias y riesgos que enfrentan las mujeres buscadoras.
Tampoco de las agresiones contra periodistas y personas defensoras de derechos humanos, ni de la criminalización y estigmatización que siguen restringiendo el espacio cívico.
La mención de una iniciativa de Ley General sobre feminicidio es relevante, pero frente a la persistencia de la violencia feminicida, las reformas legales deben traducirse en prevención, investigación, justicia y reparación efectivas.
También preocupa que se presente la consolidación de la Guardia Nacional como uno de los pilares de la estrategia de seguridad.
Como advertimos en 'Promesas en marcha, derechos en riesgo', México necesita avanzar hacia un modelo de seguridad pública de carácter civil y respetuoso de los derechos humanos.
Las desapariciones no dejan de ocurrir porque no se mencionen. Las agresiones contra periodistas y personas defensoras no desaparecen por afirmar que existen libertades.
La violencia contra las mujeres no se resuelve sólo con nuevas leyes.
A dos años del inicio de esta administración, reiteramos nuestro llamado al Gobierno de México: reconocer las crisis de derechos humanos es el primer paso para enfrentarlas.
Los derechos humanos también deben formar parte de las cuentas que se rinden al país.