Chihuahua, Chih.
Marco Bonilla rindió el que fue su último informe como alcalde de Chihuahua. Tanto en el tono, como en el contenido, no dejó dudas sobre ello.
A eso contribuyó, también, el discurso de la gobernadora Maru Campos.
Será el candidato del PAN al gobierno de Chihuahua.
También del PRI. Destacados militantes de este partido acudieron gozosos a ese acto, luego que la semana anterior el dirigente nacional, Alejandro Moreno, presionara públicamente en ese sentido, que coincidió con lo expresado por Bonilla en las últimas semanas.

Además, entre los que se pronunciaron en ese sentido fueron el gobernador de Coahuila, el priista Manuel Jiménez y el ex gobernador Fernando Baeza. En el mismo sentido van los ex gobernadores Patricio Martínez y Reyes Baeza; los tres, alejados de la dirigencia formal del partido.
¿Se unirá a esa pretensión Movimiento Ciudadano (MC)?
En tanto, los morenistas pasarán los próximos días en la total incertidumbre. Mientras, sus dirigencias y aspirantes se dedican a propagandizar los ‘logros’ del segundo año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Tienen bastante trabajo, la presidenta obtiene las mejores calificaciones «del siglo», como publicitan sus corifeos, que se cuidan de no mencionar las obtenidas por Salinas de Gortari, también en su segundo año, que son, por mucho, las más altas, incluidos los presidentes de la 4T, 76%, por el 68% reportado por El Financiero para Claudia.
Eran los tiempos en los que el gobierno salinista presumía el ingreso de México al «primer mundo», publicitaba los programas de «Solidaridad», —becas, apoyos a los campesinos, empresas ejidales, apoyos a viviendas, etc.— y, como en el sexenio de AMLO, nada más que Salinas con las empresas que eran del Estado, las malbarataba y obtenía recursos ‘frescos´ con los que financió sus programas.
¡Y una gran mayoría feliz, feliz, feliz!
¿Alguna semejanza con lo actual?
N’ombre, puras coincidencias!
En cualquier momento, después del martes, la dirigencia morenista estará en condiciones de anunciarles a los dos ‘adelantados’ cual será el ‘precandidato’ al gobierno de Chihuahua.

Con ello obligarán a los panistas a acelerar la designación de los precandidatos de las principales alcaldías, en las que Bonilla pudiera convertirse en el ‘fiel de la balanza’ ¿O lo será la gobernadora?
Buena pregunta. De su respuesta dependerá el rumbo de la campaña.
Muy difícil determinar, sin encuestas profesionales, efectuadas en domicilios, cara a cara, con una muy científica determinación de las personas a encuestar, quien podrá ser el ganador de las encuestas efectuadas por Morena.
Asunto todavía más difícil de determinar es si será la decisión de la presidenta.
Y metidos en el terreno de la especulación, como lo sostienen muchos, si será decisión de la presidenta o del expresidente.
Lo único cierto a la mano es la declaración de la presidenta de elecciones de Morena, Citlali Hernández: «(en Chihuahua) está muy cerrada».
Como dice mi amigo Leonel ‘Coco’ Reyes Castro, en la próxima jornada electoral de junio ’27, se efectuarán 17 elecciones a gobiernos de los estados y 300 elecciones, una en cada distrito electoral.
No se trata de una elección nacional; vamos, ni siquiera la de diputados federales, aunque en esta influirá más el entorno nacional. Aunque en ésta, al tratarse de elección de mitad de sexenio, el electorado generalmente ‘castiga’ al partido en el poder.

Así sucedió en 2021 (la elección semejante a la del próximo junio). La 4T obtuvo casi el 43% de la votación, ni siquiera la mitad, pero el 55.6% de los diputados. No alcanzó la mayoría calificada.
AMLO había obtenido el 53.2% en 2018.
En la elección presidencial de 2024, en la elección de diputados, mejoró, alcanzó el 54% de los votos, pero el INE y TEPJF le otorgaron el 74% de los diputados!
Parece una perogrullada, pero en la realidad la elección al gobierno de Chihuahua es muy diferente, —en el extremo— a la de Campeche y, a pesar de la cercanía, distinta a la de Sonora, o de Sinaloa.
Tales diferencias disminuyen, por supuesto, en las elecciones a diputados federales, por ejemplo, de dos distritos ubicados en la misma ciudad.
En la capital del estado, por ejemplo, son dos distritos y los resultados que ahí se dan son, con mucha frecuencia, muy diferenciados.
En menor proporción esa es la realidad de los distritos ubicados en Juárez.
Otro es el panorama cuando se celebran elecciones presidenciales, o a la gubernatura, en las que arrastran al resto de candidatos.
Por ello, las ‘encuestas’ en las que la presidenta y/o Morena obtienen muy altos porcentaje de preferencias electorales influyen en los comicios estatales, ahí en donde un partido de oposición gobierna, o tiene muy altos porcentajes en las preferencias y/o en los comicios previos, pero en ese caso influyen decisivamente las calificaciones obtenidas por los gobernantes.
Esos son los casos de, por ejemplo, Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Campeche.

Así que el morenismo que se confíe en que la elevada aprobación de la presidenta será fundamental para obtener triunfos indiscutibles, deberá reflexionar sobre otros aspectos de los resultados de las encuestas, específicamente las evaluaciones presidenciales en seguridad y economía.
Ahí se encuentran los factores que pueden llevar a las mejores aproximaciones de qué puede ocurrir en las elecciones.
La gente vota, en la mayor parte de los casos, pensando en su propio entorno; sus ingresos, la seguridad y el desempeño de los gobernantes locales, de acuerdo a su percepción de lo que hayan hecho en favor suyo.
Pues resulta que en seguridad y economía las calificaciones de la presidenta son pésimas, incluidas las de las encuestas de las empresas que cotidianamente le otorgan mejores calificaciones a la presidenta.
Así, Enkoll-El País del 1o de septiembre muestra que el 27% de la población considera que no combate la inseguridad ni al narcotráfico, el 15 que no hace buen trabajo y un 10% que no combate la corrupción.
Sus simpatizantes dirán, de inmediato, que son muy ‘poquitos’.
Pues sí, pero son los que se suman en los procesos electorales, especialmente en los muy disputados y todo hace suponer que eso ocurrirá en la mayor parte de las capitales estatales, en los municipios más poblados y en más de la mitad de las entidades en disputa.
Claudia lo sabía, sus encuestas le mostraron que había una disminución en las preferencias. Ello explica la pretensión de celebrar la revocación de mandato al mismo tiempo que la elección de diputados federales.
Morena deberá arrostrar serios riesgos.

En caso de que sea Andrea Chávez la ungida ¿Qué hará el PVEM, pues uno de sus líderes afirmó que solo con Cruz Pérez jugaría con la 4T? ¿Qué haría el alcalde juarense?
¿Y si el designado resulta ser Pérez Cuéllar, que hará Andrea?
¿Buscaría la alcaldía juarense o se esperaría al 2030 para eso?
¿Qué harán todos los morenistas que a voz en cuello han vituperado en todos los tonos al munícipe del antiguo Paso del Norte?
¿Sería distinta la campaña de Marco Bonilla con uno ú otra?
Es muy probable que sí, a juzgar por la campaña publicitaria panista previa, sería muy factible que la centraran en atacar a la senadora por su cercanía al senador Adán Augusto López, tanto por las acusaciones en contra de éste, por los presuntos nexos con el líder de la «La Barredora», y con el propietario de la empresa que le ‘prestó’ los trailers de la salud a la senadora, Fausto Padilla Farfán.

¿Perdería fuerza la campaña de Morena en Juárez si la candidata fuera Andrea?
¿Los ‘crucistas’ harían una campaña de ‘brazos caídos’?
A su vez, en contra del alcalde Pérez Cuéllar el panismo usará todas las acusaciones elaboradas por, sectores morenistas y las que han elaborado y usado a lo largo de los últimos cinco años.
A los panistas no les irá mejor al momento que Bonilla salga a terreno y, sobre todo, cuando Maru salga a la campaña por la diputación federal.
Tronarán huesos.
Twitter: /LJValeroF; Facebook: https://www.facebook.com/ljvalero
https://www.facebook.com/AsertoMultimedia/
Blog: luisjaviervalero.blogspot.com
Columna de Plata de la Asociación de Periodistas de Cd. Juárez:
2008, 2015, 2017, 2022 y 2023