Chihuahua, Chih.
Si la presidenta Claudia Sheinbaum no hubiese venido al antiguo Paso Del Norte a realizar un evento, con motivo de la presentación de su segundo informe presidencial, no habría pasado nada.

Claro que ocurrieron cosas, pero más allá del encuentro entre las primeras mandatarias, la de la Nación y la del Estado y el compromiso de reunirse, la gobernadora Maru Campos, con Rosa Isela Rodríguez, la secretaria de Gobernación, seguramente las endorfinas liberadas por sus seguidores, por la satisfacción de haber observado a una presidenta de manera cercana, sería lo más destacable.
Eran más las expectativas previas a la ‘visita’ presidencial, que lo que realmente ha ocurrido, hasta lo informado públicamente por ambas, que quedaron en «mejorar los ‘canales de comunicacion’», como lo dijera Maru, en una reunión en la que se hablaron, dice Maru, con «franqueza y firmeza», para, enseguida, evidenciar sus diferencias pues la gobernadora culmina su mensaje con el estribillo usado en las últimas semanas: «Seguiremos siendo el gobierno de la vida, la verdad y la libertad».
Por su parte la presidenta no se apartó una coma de lo que ha sostenido en los últimos cinco meses.
A pregunta de un reportero, respondió que se planteó el asunto de la participación de agentes norteamericanos en el descubrimiento del narco laboratorio y que le dijo si había alguna violación a alguna ley, que fuera ‘seguida’ por las instancias correspondientes «y ella estuvo de acuerdo».
De ahí, ningún anuncio importante sobre los temas que le había planteado la gobernadora.
Además, en el discurso de la mandataria ninguno de los muy importantes temas de la realidad chihuahuense fueron abordados.
¿Cómo estarán las cosas que lo destacable, a juicio del escribano, fue el hecho de que se reunieran y que «acordaron coordinarse»?
¡Po’s si a eso están obligadas!

Fuera de eso y la descripción de los programas del bienestar, la derrama económica sobre la entidad por los alrededor de 700 mil chihuahuenses beneficiarios de los programas, la mención de algunas otras obras (estancias infantiles, el anuncio de la construcción y apertura de algunas prepas) lo destacable es que la mitad del discurso presidencial pretendió ser una clase de historia, ¡De la independencia a la llegada de los gobiernos de la 4T!
Vamos, ni siquiera una sola mención acerca del avance del polo desarrollo que se construiría en Juárez, ni las exigencias del presidente norteamericano sobre el agua chihuahuense; tampoco estuvo en la agenda de la presidenta, por lo menos la pública, el tema de la seguridad.
Y ese es uno de los temas relevantes.
Chihuahua se ubica en su sexenio como la segunda entidad con el mayor número de homicidios, la tercera por la tasa de homicidios, por cada 100 mil habitantes y en la que teniendo cifras muy semejantes a las de Sinaloa, —en el curso de los últimos dos años— el número de elementos de las fuerzas armadas es ya, solamente, una tercera parte de los que se encuentran allá desplazados.

No basta elevar el número de militares en el combate al crimen organizado; hacen falta más cosas y en este aspecto, a partir del descubrimiento del narcolaboratorio, la presidenta Sheinbaum ha faltado a su compromiso de no politizar el tema de la seguridad pública.
Ese es, quizá, el aspecto más relevante de la visita presidencial.
«Hablamos de distintos temas y quedamos que los temas federales en Chihuahua haya coordinación, que eso siempre es importante… Y ella estuvo de acuerdo en que en si algún funcionario de su Gobierno haya cometido algún delito que se proceda y acordamos que a través de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad, dependiendo el tema, se trabajará conjuntamente… », dijo la presidenta.
¿O sea, hay coordinación pero que verán si alguien cometió un delito, como lo sostuvo apenas 24 horas antes?
Porque eso dijo: «En el caso de Chihuahua hemos tenido diferencias muy importantes relacionadas con la participación de agentes de la CIA en un operativo. Ustedes saben que incluso abrió la Fiscalía General de la República una investigación sobre este tema, y por eso hemos tenido diferencias…».
Porque si en algo falló la presidenta Sheinbaum frente a los chihuahuenses fue a su compromiso de no «politizar» el tema de seguridad y éste es el cogollo de las diferencias.

¿Entonces, sí se trató de elementos de esa agencia y de todos modos ella, la presidenta, los exoneró cuando afirmó que solo participaron «en la ubicación del narcolaboratorio»?
Solo para abundar en la información, ante tanta crítica al programa ‘Centinela´ fluyendo en los ‘ecosistemas’ del morenaje, tema central en el esquema de seguridad pública del actual gobierno de Chihuahua y con el cual están trabajando, desde hace meses, todas las dependencias de seguridad, estatales, municipales y las federales.
¿Podrán hacerlo, las federales, no obstante todas las críticas enderezadas por el morenaje al Centinela?
No puede haber equivocaciones.
Si los mandos militares acreditados en Chihuahua no estuvieron en el acto de inauguración de la Torre Centinela, no puede deberse a ninguna otra razón más que por ‘órdenes superiores’ y eso, en México, no tiene otra explicación: El General Secretario transmitió la orden de su superior jerárquico, la presidenta Claudia Sheinbaum, a los mandos aquí ubicados.
De ahí la impertinencia o ¿provocación? de la gobernadora al plantearle en su carta a la presidenta que podría efectuarse una reunión —de seguridad— en la Centinela.
¿Y qué pasaría si la presidenta hubiese acudido? ¿Con ello se legitimaría el recurso empleado, se ‘salvarían’ las auditorías sobre la torre y por el total del programa «Centinela»?
¡Pues claro que no!
Lo único que pasaría es que algunos de los aspirantes perdiesen unos puntos de su discurso actual.
Y no tanto, podrían seguir criticando con igual enjundia a ‘La Torre’, en la frenética carrera por obtener votos a partir de cada discurso incendiario, como también se intenta desde el otro bando político.
¿Qué tiene aspectos criticables la obra? Sí
¿Acaso la asistencia a ese acto inhibiría a los representantes de la 4T a formular todas las críticas que desearan?
Más allá de este aspecto protocolario, lo verdaderamente preocupante es el hecho de que, en la medida que se acerquen las fechas electorales y vayan presentándose más eventos, circunstancias y posturas que enturbien la coordinación entre los mandos y las fuerzas de las agrupaciones encargadas de la seguridad pública.
Y aún más, que en esa misma medida se sigan efectuando las críticas que no abordan con veracidad lo que esa torre contiene y representa.
Si hubiese aspectos financieros criticables y/o haberle adjudicado a Seguritech la construcción y ubicación de todas las instalaciones, deberán sopesarse ese aspecto y deberá tomarse tomarse en cuenta, por ejemplo, que la empresa Seguritech y varias de las integrantes de ella, es la que ha recibido pagos del gobierno del EdoMex, efectivamente realizados entre 2021 y 2025, por 8 mil 380 millones de pesos, según la investigación de POPLab.
Y que hay más gobiernos del morenaje que han contratado los servicios de esta empresa.
Lo que deberá hacerse, sin duda, será la revisión puntual sobre los contratos con el gobierno de Chihuahua, hasta donde la normatividad lo permita, y con sus resultados concluir en cualquiera de los dos sentidos, pero mal haremos si este tema se convierte en uno que impida la coordinación entre los gobiernos y sus dependencias.
En el aire, en la reunión y el acto de Sheinbaum, quedaron pendientes los principales asuntos de Chihuahua, entre los cuales se encuentra la infraestructura carretera, a la que no se le dedican los suficientes recursos federales para la conservación; la rehabilitación y modernización de las vías de comunicación del estado.
Se presume la nueva carretera entre Bavispe y Nuevo Casas Grandes, por la que transita un ínfimo porcentaje de los vehículos en territorio chihuahuense, pero a aquellas que enlazan a más del 90% de la población no se les dedica esos recursos.
Urge un nuevo hospital del IMSS en la ciudad de Chihuahua.
Y se necesita hacer más y mejores cosas en la seguridad pública. Como lo sabemos, no basta el crecimiento en el número de elementos —por supuesto son imprescindibles— pero aspectos como la inteligencia, la inteligencia financiera y la detección y seguimiento de las bandas criminales son aspectos esenciales en el combate moderno contra ellas.
Seguramente se hace, de lo que no cabe duda es que se necesita más que eso.
Las polémicas entre las mandatarias no ayudan.

Una de las más recientes, por ejemplo, retrata a una parte del morenaje, que ahora ya sabemos influye en las esferas gubernamentales:
La ausencia de la gobernadora al evento en Palacio Nacional, el día que la presidenta entregó el II Informe a la Cámara.
Estaba ‘obligada’, dijeron muchos morenistas. No lo estaba, ese no era un evento oficial.
Cuán lejos retrocedieron algunos en el morenaje.
Luego de décadas de criticar la parafernalia presidencialista del viejo régimen priista y de aprobar a voz en cuello que los presidentes ya no estuviesen obligados a ir a la Cámara de Diputados a presentar el informe presidencial porque, se decía en los círculos más ‘adelantados' de la izquierda mexicana, que la obligación era empujar hacia un régimen parlamentario.
Y ahora, se reclama que algunos mandatarios ‘no vayan’ al ‘informe presidencial’…
¿Cuál es la diferencia? Una, muy pequeña.
La de que ahora los mandatarios han emanado de Morena.
¿Y cuando Morena ya no gobierne, estos presidencialistas de ahora, serán los opositores a esa parafernalia?
Twitter: /LJValeroF; Facebook: https://www.facebook.com/ljvalero
https://www.facebook.com/AsertoMultimedia/
Blog: luisjaviervalero.blogspot.com
Columna de Plata de la Asociación de Periodistas de Cd. Juárez:
2008, 2015, 2017, 2022 y 2023